En verano, muchas personas tienen que soportar los síntomas de las piernas cansadas (pesadez, hinchazón, dolor o calambres). Con el calor las venas se dilatan, pierden parte de su poder de contracción y provocan que la circulación no fluya con normalidad.

Las mujeres son las que con mayor frecuencia padecen los síntomas de las piernas cansadas, debido a que se relaciona con alteraciones hormonales como la menstruación o menopausia. Sin embargo, hay que tener en cuenta otros factores como la mala alimentación, la vida sedentaria o el sobrepeso.

A continuación te damos unos consejos para cuidar tus piernas este verano:

1. ALIMENTACIÓN: sigue una dieta equilibrada, baja en sal y rica en fibra. Tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación.

2. DEPORTE: es recomendable la práctica de ejercicio físico moderado de forma regular. Deportes como la natación, caminar, el baile, la gimnasia o montar en bicicleta, ayudan a activar la circulación sanguínea.

3. ROPA: las prendas muy ajustadas no son aconsejables ya que pueden dificultar el retorno venoso y linfático desde las piernas al corazón.

4. CALZADO: es preferible el uso de calzado ancho y cómodo sin un tacón excesivo, de 3 a 5 cm como máximo.

5. HIDRATACIÓN: agua, zumos naturales, infusiones, caldos, etc., ayudan a hidratar y limpiar el organismo, facilitando la eliminación de grasas y toxinas. Se recomienda beber entre 1,5 y 2 litros de líquido diarios.

6. PIEL: hidrata la piel por la mañana y por la noche con productos que contengan ingredientes activos destinados a mejorar la circulación (recomendamos la aplicación de los productos de la línea Cryodren). Guarda tu crema en la nevera para que cuando la apliques tenga “efecto frío” y sientas alivio al instante.

7. MUÉVETE: evita permanecer quieta, de pie o sentada, durante largos periodos de tiempo. Procura levantarte y caminar un poco cada hora o sentarte moviendo frecuentemente los pies y las piernas. Un truco es caminar de puntillas y después sobre los talones.

8. MÍMATE: a última hora del día activa la circulación y alivia la sensación de pesadez en tus piernas con una ducha de agua fría en sentido ascendente (comenzando por los talones y subiendo hacia los muslos y glúteos). Finalmente, podemos aprovechar a relajarnos en el sofá elevando las piernas por encima del nivel del corazón, para mejorar la circulación venosa y linfática.

Sigue estos sencillos consejos y comprueba cómo tus piernas no te frenarán este verano.