La mejor rutina de limpieza de la piel grasa

 

Poros abiertos, puntos negros, algún granito rojo, brillo en la piel y textura grasa al tacto…; ¿te suena todo esto? ¡Claro! Hablamos de una piel grasa. Si este es tu caso, seguramente habrás pasado por un periplo de cosméticos milagrosos, de recetas caseras y de un sinfín de trucos, ninguno de los cuales, al final, es el milagro de los milagros.

Y es que aquí tampoco te vamos a dar un milagro, sino pautas y consejos para que puedas cuidar, mimar, mejorar tu piel y que vuelvas a enamorarte de ella. Porque tu piel es tuya y con ella, vas a tener que convivir.

Todas la pieles, incluso las más perfectas, requieren productos específicos en sus rutinas de cuidado, y la limpieza es la rutina más importante, sea cual sea tu tipo de piel. En las pieles grasas, a veces, se tiene la falsa sensación de que se deben utilizar productos muy desengrasantes y, por consiguiente, agresivos.

Para que nos podáis entender, os vamos a hablar un poco de la fisiología de la piel. La piel es el órgano más extenso que tenemos y, como tal, tiene unas propiedades y características. Una curiosidad de la piel es que se mete hacía dentro, hasta lo profundo, a través de los conductos que llamamos poros; de la profundidad de estos poros, sale una mezcla de agua y grasa (sudor y grasa), que es básica e imprescindible: es lo que llamamos la emulsión epicutánea. Esta emulsión epicutánea es la crema natural que produce tu piel, y que le ayuda a mantener su estado idóneo. En esta emulsión también conviven una serie de microorganismos (bacterias y demás bichillos), beneficiosos para la piel. Hasta aquí todo en perfecto equilibrio y tu piel perfecta. Pero, cuando por causas hormonales, estrés o alimentación se altera la emulsión epicutánea, todo se desestabiliza y…, ¡se vuelve loco! La acidez de la piel, ese pH5.5, se altera, haciendo que bacterias y bichillos se puedan reproducir sin control. El exceso de grasa hace que los poros se taponen, que la piel no pueda oxigenarse bien, y todo se altera hasta la aparición de esos granitos tan molestos.

Así que el cuidado de una piel grasa comienza por una buena higiene facial que retire los desechos, oxigene la piel y recupere el pH óptimo.

Para ese cuidado tan especial en Tegoder Cosmetics tenemos 3 productos que vas a poder usar si lo que quieres es cuidar, mimar y recuperar poco a poco tu piel:

Desincrustant Gel. Es un gel Syndet, es decir, un jabón sin jabón. Te ayudará a limpiar la piel y retirar todo el exceso de grasa, manteniendo tu pH cutáneo. Además, está enriquecido con bardana, que es el mejor “antibiótico” natural para ir reduciendo la infección. Lo podrás utilizar por la mañana y por la noche.

Whitening Lux Foam. Es una espuma…, si lo que te gusta es la sensación de jabón. Uno de sus puntos fuertes es que contiene hidroxiácidos vegetales que, además de limpiar, eliminarán las células muertas y evitarán que se taponen tus poros. Así, reducirás la aparición de puntos negros.

Purifying Tonic Lotion. Un tónico imprescindible para que recuperes tu pH y rehidrates la piel, a base de cola de caballo, súper depurativa; y levadura de cerveza, que ayudará a reforzar tu piel. Aplícatela después de la limpieza; incluso, si quieres, pon un poco en un pulverizador y llévatela en el bolso para aplicártela tantas veces al día como quieras.

Sigue esta rutina diaria: la constancia será tu mejor aliado y, ¡verás como la piel te mejora!

¡Te esperamos en el siguiente artículo de nuestro blog!